Motovelocidad pide pista y recursos

Motovelocidad un deporte que pone campeones

Mientras en Cavasa transcurre la Tercera Valida Occidental de Motovelocidad del Campeonato 2017, también ruedan los sueños de deportistas que piden más apoyo.

John Mario García, premiado en México como subcampeón latinoamericano de Motovelocidad en los 650 cc, se quita el uniforme -que pesa más o menos 15 kilos- para conversar sobre velocidad, adrenalina y sueños.

Motovelocidad pide pista y recursos
Este domingo en Cavasa los amantes de la velocidad podrán disfrutar de la tercera valida occiental de Motovelocidad.

García ama las motos y la velocidad; tiene 19 años, 15 de ellos ha estado entre llantas, motores y pistas.

Inició su carrera deportiva a los 4 años; Mario, su papá funge de entrenador, mecánico, promotor y fan.

Rugen los motores

“Él es el que me aconseja, me dice cuándo debo aplicar la estrategia, me recomienda que disfrute cada competencia, revisa que todo esté en orden y hoy comparte conocimientos con los dos mecánicos que me acompañan”.

Motovelocidad pide pista y recursos
John Mario García, sub campeón latinoamericano, estará compitiendo.

Ha competido en Qatar, España y México. Sueña con pisar otras pistas y desde luego con ganar muchos títulos. “Este es un deporte que en Colombia tiene una bolsa de premios, pequeña pero ayuda a recuperar las inversiones que uno hace. En otros lugares, los premios se ven reflejados solo en las copas que certifican que eres el mejor”, agrega el deportista.

El sub campeón latinoamericano de motovelocidad dice que todos los días monta bicicleta, que juega fútbol y sube la montaña en Zarzal como parte de su entrenamiento. No va al cartódromo porque “está en malas condiciones y eso gasta mucho las llantas que pueden ser usadas en una competencia”.

Y con esa afirmación comienza a mostrar la realidad de un deporte que tiene figuras de reconocimiento, pero no todo el apoyo que requieren para foguearse y seguir conquistando títulos para la región y el país.

Deporte costoso

Motovelocidad pide pista y recursos
Velocistas de todo el país se dan cita en Cavasa.

Asegura que ganar es una satisfacción que lo vale todo. “Aquí se lucha mucho para poder correr. Por ejemplo, uno debe tener un promedio de 2 millones para cada competencia, porque hay que pagar inscripción, gasolina, el trabajo de los mecánicos, el hospedaje, la alimentación… y los recursos o apoyos que uno recibe son muy pocos”.

Agrega que para darle rienda suelta a esta pasión hacen rifas, se subsidian con eventos como las válidas y ahorran casi todo el año para poder participar en concursos internacionales.

En la pista que tiene 1800 metros de longitud; ocho curvas y está considerada como un templo de velocidad quiere seguir ratificando porqué es uno de los mejores velocistas de Latinoamérica.  

Share This Post

Post Comment