Asael Cuesta, la voz de la diferencia

Asael Cuesta canta su historia

Asael Cuesta tiene 18 años y ocho de ellos han estado dedicados a la música. Siendo un niño descubrió que su voz lo llevaría a cumplir sueños inimaginables.

 Asael Cuesta, la voz de la diferencia

Asael Cuesta una voz privilegiada que cada día gana espacio entre los contratenores. Fotos: Asael Cuesta

Está considerado como uno de los contratenores con mayor proyección en Colombia y el mundo. Pero, el camino no ha sido fácil para el joven que canta con un registro vocal agudo.

Asael Cuesta es de figura menuda, mediana estatura, tiene voz dulce y sonrisa que llena espacios con su ternura. Cuando está en escena se transforma. Su voz toma otra potencia, esa que lo lleva a tener colores que están inmersos en las voces femeninas y en los sonidos sopranos.

Nació en Santander de Qulichao, departamento del Cauca y parece que hubiera resucitado una y otra vez. El timbre de voz que lo caracteriza fue muy apetecido en los siglos XII, XIII o XVIII.

Empezó a recorrer un camino en donde ha encontrado amigos, pero también muchos tropiezos. “En el país no hay muchos que sepan qué es un contratenor”, advierte.

Su historia

Su padre es técnico en refrigeración y su madre profesora. Ellos son dos seres que creen en el talento de sus hijos y que han hecho grandes sacrificios para que Asael y Jeffry -su hermano- puedan cumplir sus sueños musicales.

Asael dice que no sabe de dónde viene el adn musical, pero si recuerda con cariño que inició estudiando canto en TIMCCA (Taller Integral de Músicas Caucanas y Colombianas) , escuela de música que es patrocinada por Colombina.

 

 Asael Cuesta, la voz de la diferencia

Con Jeffry, su hermano, tiene una conexión especial que lo lleva a compartir giras y también su propuesta musical.

Confiesa que, un día cuando estaba en el coro se le acercó uno de sus maestros y le dijo: “Amigo creo que tú vas a ser un contratenor. Yo no tenía ni idea de qué era eso, al llegar a casa busqué en el computador, empecé a leer y me enamoré de la idea y me dije: Dios mío yo puedo ser todo esto”.

Dice Asael Cuesta que no todo ha sido color rosa porque mientras unos maestros lo han invitado a soñar con ser contratenor otros le han dicho que no sirve para eso.

Su primer referente es Eduardo Rodríguez, quien lo guio y le mostró el camino. Pero también se enfrentado a otros que lo han puesto a dudar. “Un maestro de canto me dijo a los 16 que nunca iba a ser contratenor, lloré mucho y me dediqué al violín, toca varios instrumentos. Recibiendo clases con la maestra Isabel Palacios, un día ella me escucha cantar y me pregunta ¿qué haces estudiando violín? Tú eres un contratenor… eso ha significado mucho para mí, me volvió a poner a soñar”.

Asael Cuesta sonríe como si fuera un niño y dice que la escena en la que le dicen que no sirve, se ha repetido varias veces. En Univalle donde estudia música la sombra de la duda también lo acompañó. Un maestro de catedra le dijo que “no era contratenor, lo que él no sabía era que yo viajaba unas semanas después a representar a Colombia y Suramérica en un concurso de contratenores”

Proyección internacional

En la Habana, Cuba, ganó el primer certamen mundial de contratenores. En Europa ha realizado varias giras, la más reciente por Bielorrusia en donde durante 20 días participó en diferentes espectáculos, uno de ellos el Festival eslavo de Vítebsk, considerado como el acontecimiento cultural más importante de ese país.

Su voz también ha sido premiada en el Concurso Jóvenes Solistas realizado por Casa Proartes., En la búsqueda de promover el trabajo de los jóvenes en el campo de la música clásica el premio: cantar-como invitados- con la Orquesta Filarmónica de Cali.

 Asael Cuesta, la voz de la diferencia

Sueña con interpretar música colombiana, con ser profesor y desde luego con pisar un sinnúmero de escenarios.

En todos los escenarios donde se presenta, Asael Cuesta es ovacionado por el volumen, timbre y potencia de su voz

En el repertorio que ha interpretado hay temas en alemán, ruso, japonés, que no le asustan. Si bien solamente habla inglés cuando llega el momento de interpretar ópera siempre cuenta con la fortuna de un profesor que lo ayuda a preparar cada presentación.

Abriendo caminos

Dice Asael Cuesta que lo más difícil de la carrera que escogió está en que no cuentan con apoyo. “Ni el público ni el privado. Cuando viajé a Cuba, por ejemplo, toqué muchas puertas pidiendo ayuda, a nadie le importó, aunque iba representando a Colombia, eso fue muy difícil.  Mi familia tuvo que hacer un préstamo para que pudiera viajar”.

Apenas las puertas comienzan a abrirse, recibió la invitación a cantar con la Sinfónica de Bielorrusia, estuvo recorriendo diferentes ciudades invitado a cantar como solista. “Haber tomado clases para cantar en ruso y ganar el premio como mejor intérprete de música rusa significa mucho para mí. La conexión con los nativos es vital para que sepan que se ha preparado muy bien el tema que voy a cantar”.

 Para Asael Cuesta no solo es valioso ser un contratenor, también se concentra en conocer la obra, en estudiar qué pensaba el compositor y qué deseaba contar cuando la escribió.

Cada concierto es un ritual, cada presentación lo deja extenuado y lo invita a seguir preparándose para que en su país otros contratenores no tengan que padecer el desconocimiento de esta expresión musical.

Tambíen puedes leer.
Compártelo!

About the Author

Bethsabe Castro

Comunicadora – Periodista. Especializada en prensa escrita, asesora en comunicación organizacional, activación de marca, manejo de imagen,
posicionamiento,relaciones públicas, manejo de crisis.

2 Comments on "Asael Cuesta, la voz de la diferencia"

  1. Gracias por la aclaración ya se realizó la modificación
  2. Carolina Escobar | octubre 7, 2017 en 6:23 am |
    Cordial saludo.
    Para solicitar que corrijan la palabra TINCA por TIMCCA que significa taller integral de músicas Caucanas y Colombianas.
    Gracias.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*