Don Humberto el cotero que viralizó una estafa

Don Humberto el cotero que viralizó una estafa

Don Humberto Ospina, de 83 años,  tiene varias razones para sonreír.  Gracias a la viralización de una nota en donde contaban cómo le habían pagado con bolívares por un servicio prestado en la galería de Palmira, el Valle del Cauca y Colombia comenzó a movilizarse por Twitter para buscarle ayuda.

Por Twitter

La historia inicia con un trino realizado por Camilo A. Guzmán @andresc_guzman1  cuando  escribió: “abro hilo de el porqué la gente en Colombia se pasa de hijueputa. El es Don Ricardo”, sic.

Minutos más tarde agregó que el señor había ido a cambiar moneda extranjera a la oficina donde él trabaja y que el rostro del señor le “arrugó el corazón” porque le habían pagado 5000 bolívares o el equivalente a 76 pesos colombianos por un servicio.

@Andresc_guzman1 afirmó en otro de sus trinos que “Al yo informarle don Ricardo se le ponen los ojos cristalinos y  me expresa que si le estoy haciendo una broma, a lo que yo respondo “No, no señor”, es ahí dónde me expresa que ese dinero era su pago de 2 días como cortero de caña, y que se había ido a trabajar porque ya no tenía con que comer, pues la situación de una pandemia global en un país que busca salir del 3er mundo es compleja, y que el solo sabia cortar caña”, sic.

La historia empezó a moverse, todos querían conocer en qué ingenio, en qué hacienda, en qué cultivo de caña trabajaba este adulto mayor.

La historia de ‘don Ricardo’ se volvió viral, en ella opinaron dirigentes políticos, periodistas, influenciadores, y comunidad en general pidiendo justicia.  

Querida @steffyescobar sé de tu gran compromiso con Palmira. ¿Nos ayudas con esta historia? twitter.com/andresc_guzman…” escribió el periodista Ronald Mayorga a la secretaria de Integración Social.

Palmira se movilizó

“Hay algo que ningún gobernante puede decretar, y eso es la honestidad. De los valores de cada quién depende que no haya más engaños como el que sufrió don Ricardo. Lo estamos buscando, pero si alguien conoce su paradero, por favor deme el dato. Palmira debe reivindicarse con él”, expresó el alcalde de Palmira, Oscar Escobar.

La lluvia de trinos no se hizo esperar, la solidaridad quedó manifiesta, los insultos también. El uso de la consonante erre (r) hizo que muchos más prestaran atención a don Humberto, nombre real del cotero (carga objetos pesados o descarga camiones) en la galería de Palmira.

@Andresc_guzman1 afirmó en su trino que el dinero era su pago de 2 días como cortero (peón que trabaja el corte de caña de azúcar). Lo que motivó a que la historia fuera tendencia y que muchos dejaran sus apreciaciones.

@YuryEspinosa escribió “Ojalá que le pregunten al señor donde fue que le dieron esa plata para denunciarlo por explotación laboral”; @Peter_Daza “Amigo hay formas de que la alcaldía tome medidas legales contra quien lo empleo y estafo?; @fernancal “Esperemos que sean denunciados esos pícaros Setenta…hps y que se logren ayudas para este ciudadano”.

Otros optaron por ofrecer ayuda para don Humberto, como lo expresó @pachogana “gracias por compartir esa historia. Acá está la plata para ayudar si el señor lo necesita” o @MIntestinos “¡Hola, quiero apoyarlo! ¿Cómo hago para conseguir una cuenta de banco o contacto con la alcaldía?

Mientras el país se movilizaba por Twitter, don Humberto fue encontrado en cercanías a la galería de Palmira, en el lugar que ha ocupado por años como cotero. A sus 83 años, en tiempo de aislamiento obligatorio para los adultos mayores, él -como muchos más- tiene que ir a trabajar para poder sobrevivir.

Desde la secretaría de Integración Social se realizó la búsqueda del adulto mayor y se le entregó una ayuda alimentaria y se aseguró que buscarán otros formas de ayuda.

“Ojalá podamos también inscribirlo al programa Colombia Mayor”, dijo la funcionaria, quien además anunció que se realizará una «visita tipo social con mayor rigurosidad».

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Por su parte don Humberto, desde la galería de Palmira, pidió que “a nadie más le suceda lo que me pasó a mí con ese individuo que me engaño con esos billetes de dos”.