Alcalde dice que Feria de Cali virtual "no es un gasto oneroso"

Alcalde dice que feria virtual «no es un gasto oneroso»

Decir si es o no viable la Feria de Cali de manera virtual es algo complejo.

En el mundo, muchos de los eventos y festividades de gran reputación y renombre han sido cancelados, aplazados hasta que la crisis generada por la Covid-19 este controlada. El Carnaval de Barranquilla, que se realiza en el mes de febrero, acaba de ser cancelado.

En Cali la discusión sobre la Feria virtual está centrada en varios aspectos.

La destinación de un rubro de 11 mil millones de pesos para la realización de la versión número 63 de la Feria de Cali de manera virtual tiene a la alcaldía de Cali y a Corfecali en el ojo del huracán. Algunos habitantes hacen una reflexión que tiene fondo pero que también tiene desinformación.

  • 1. Los rubros de la Cultura, son para la cultura. Con ellos no se pueden hacer reparcheos, construir escuelas, comprar cámaras de seguridad, incrementar el número de agentes de Policía, etc.
  • 2. Los recursos de la Cultura deben ser para este sector. La discusión en torno a la Feria virtual no ha sido bien presentada ni argumentada.

Consideramos que no se trata de “odio” o que los artistas no tengan derecho a ganar y más cuando este ha sido uno de los sectores más afectados por el coronavirus.

A la administración municipal y a Corfecali, operador de la Feria de Cali, le han faltado argumentos.

A un mes de la realización no tienen una programación establecida, tampoco los conceptos de cuántas personas del sector de la cultura (que no es solo orquestas y bailarines de salsa) se verán beneficiados.

Decir si es viable o no tendrá una serie de argumentos en los que el ejercicio de veeduría ciudadana (real) podrá ser el punto de partida no solo para las inversiones en el sector cultura, sino para todos los proyectos de la administración municipal.

Se tiene un presupuesto de 11 mil millones, qué bueno sería que éste sea público y que antes, durante y después toda la inversión los caleños tengan la oportunidad de conocer cómo se invirtió.

Programación sin establecer

Qué bueno sería tener la programación específica. Por ejemplo, ‘Cali le canta al mundo y el mundo le canta a Cali‘, es de importancia conocer el cartel con los artistas que participarán de esta actividad.

Interesante conocer cuántas agrupaciones musicales serán contratadas, y tener de cada una de ellas el rider técnico (necesidades técnicas de un artista u orquesta para sonar), la conformación de los músicos que integrarán cada agrupación y la categorización, (en las escuelas de salsa por ejemplo hablan de categoría 1 y de categoría 2 y así se asignan los recursos).

La virtualidad es uno de los temas álgidos, qué importante conocer qué empresas prestarán el servicio y cuáles serán los costos por cada transmisión, teniendo en cuenta que hay factores que los hacen diferentes. Por ejemplo, sin ser igual a una trasmisión de cultura, se podría poner el ejemplo de los costos de las transmisiones de las sesiones del Concejo de Cali que recientemente firmó contrato por el servicio de streaming por un valor de 177 millones de pesos mientras en Bogotá, el proveedor de las transmisiones del Concejo cobró 75 millones por los mismos servicios, pero durante todo el año.

Que dicen los artistas

La discusión no sólo se presenta en la comunidad general, que desconoce todo lo que hay detrás de un evento cultural. También en el ecosistema que está conformado entre otros por productores, sonidistas, ingenieros, logística, operadores de luces, renta de locaciones, así como por artistas.

Alcalde dice que Feria de Cali virtual "no es un gasto oneroso"

Entre los mismos artistas se evidencia la inconformidad, que no es más que la sumatoria de años en donde los procesos de inclusión han sido escasos.

Leemos en las redes sociales quejas como “los actores del medio cultural están en silencio y no defendemos un tema que pertenece a la cultura”.

En el muro de facebook de Carlos Córdoba, defensor de la Feria de Cali virtual le escribe el músico y productor Giovanny Pérez “¿dónde está la convocatoria para las orquestas, donde está la propuesta económica para las orquestas y dónde está la afirmación que serán todas y todos los artistas caleños los beneficiados y no solo los afectos o amigos de los gerentes, secretarios y secretaria?”. 

Ante esto hay una respuesta del músico Carlos Córdoba que desconcierta: “varias cosas: sobre la convocatoria no te puedo decir nada porque este año todo está desorganizado por la pandemia y apenas, hace poco, definieron que sí iría la feria virtual. Debes averiguar directamente con Corfecali para que contraten tu orquesta. Sobre la propuesta económica, ésta la debe definir cada agrupación, cada cual cobra lo que considere por su trabajo. Por otro lado, algunos mantienen piedros con Corfecali que porque no los contratan cuando ni siquiera envían la cotización y demás; creen que las entidades del estado los van a llamar a rogarles para contratarlos, y no, toca enviar propuestas y diligenciar formularios. En cuanto a que contraten a absolutamente todos los músicos y artistas, hombre hablemos claro, ni en condiciones normales todo el mundo queda contento. Por otro lado el tema de que contratan solamente a los amigos y demás, te invito a que denuncies esas informaciones. Es muy fácil tirar la bomba y dejarla ahí. En mi caso NO soy amigo de Alex Zuluaga y con todo y eso espero poder trabajar en esta feria. Ya veremos”.

A la discusión de inclusión se suman otras como la del pianista y director musical Daniel Gutiérrez que dice “¡La feria en su totalidad debe ser local! y ese es nuestro postulado señor alcalde. La feria debe ser toda para los artistas caleños y la cadena de valor de la ciudad y los géneros diversos completamente. Ya vendrá la bonanza para los de afuera y ellos también entenderán. No creo que nos inviten al Día de la Salsa en Puerto Rico el año que viene o al Día de la Salsa en Cuba el próximo año”. 

A este enunciado se suman artistas que defienden la contratación de los extranjeros como una forma de “solidaridad” y en otros “como refuerzos para que la feria sea competitiva”.

Estos son solo algunos ejemplos de la división del sector.

Datos concretos

Las quejas constantes de integrantes del ecosistema de cultura y entretenimiento, como de la comunidad en general deberían ser analizadas en profundidad. No se trata de los 11 mil millones de pesos sino de sentirse en un adormecimiento permanente en donde también se suman los 650 mil millones de pesos que acaban de ser otorgados como un préstamo y tampoco tienen un programa de destinación concreto.

La mirada también se dirige al grupo de concejales de la ciudad, quienes afirman que la Feria de Cali es sinónimo de economía y que con la apuesta virtual se dinamizará la ciudad. Pero  a la fecha no han revisado con detenimiento en qué se invertirá, cuáles son los resultados de la inversión y dónde está la sustentación presupuestal.

La industria cultural de Cali es tan diversa como quienes habitan la ciudad y si hay un caballito de batalla como lo es la salsa, por fuera de la feria de Cali no podrían dejarse de lado otras manifestaciones que han estado implícitas durante las seis décadas que tiene esta festividad.

La mirada con lupa… con los ojos de la veeduría ciudadana no está puesta ni en los 11 mil millones de la Feria, ni en el préstamo de los 650 mil millones de pesos.

Y ante la afirmación del alcalde Ospina de que “no se trata de un gasto público oneroso. Se trata de invertir en nuestros artistas, en nuestros gestores culturales, en nuestro producto, en hacer marketing de ciudad y la propuesta audiovisual y de producción”, serán los mismos ciudadanos los que tomen sus posturas.

Movilizar la industria cultural de Cali  debería ser una prioridad. El problema radica en que aún no tienen claro el rutero y que la planificación estratégica en tiempo de pandemia parece un ejercicio de ‘copie y pegue’ si se compara con los recursos invertidos en el 2019.

Para el gerente de Corfecali “esta no es una feria costosa y vamos a tener un impacto mayor que en años pasados”. Es el momento de que muestre por ejemplo cuántos artistas se beneficiarán, cuántas empresas y personal de logística, tecnología participarán.

Innovación y creatividad se tomará la 63 Feria de Cali
Innovación y creatividad se tomará la 63 Feria de Cali

Afirma Zuluaga que “vamos a implementar elementos que antes no se usaban, por lo que las tarimas y las vallas van a ser reemplazadas por ‘mapping’ y tecnología que es mucho más costosa”. Y con la afirmación “les vamos a pagar de manera digna, no vamos a hacer reducciones importantes en cuanto a sus honorarios. La de este año va a ser una inversión justa para un sector que, de otra manera, no tendría oportunidad”, abre de nuevo la brecha y queda en el aire si  los pagos anteriores no dignificaban a nuestros artistas.

El argumento de la inversión en una feria virtual debe ser mucho más profundo y coherente que si no se hace o se replantea “sería acabar con el patrimonio inmaterial que nos caracteriza y es lo más fuerte que tenemos para mostrarle al mundo”.

En el aire los patrocinadores

Se habla de la realización del Salsódromo, el Carnaval de Cali Viejo, el encuentro de Melómanos y Coleccionistas  como los grandes eventos de esta versión. Ellos no contarán con participación de público y para tal fin serán transmitidos por Telepacífico y los canales regionales del país, Emcali TV, canales privados y plataformas virtuales.

En una ciudad donde no bajan las cifras de contagio y tampoco de muertes por la Covid-19 y en donde todos los fines de semana se reporta la ilegalidad de fiestas, eventos deportivos, conciertos,  se proponen los “encuentros comunales bioseguros”.

Invitación a la coherencia.

En el marco de esta virtualidad se propone el concierto de ‘El mundo le canta a Cali y Cali le canta al mundo’, con qué racero se medirá la selección, contratación y pago para las bandas locales y los artistas que desde otros lugares del mundo participarán.

Y si bien se habla de aliados estratégicos como Bavaria, que al ser privado está en toda su libertad de escoger qué tipo de evento patrocinará y cuál será la nómina que va de acuerdo a su marca.

Hay otros aliados como  Emcali y la Industria de Licores del Valle que no tendrán los mismos recursos de años anteriores, recientemente las directivas de la Industria de Licores del Valle, ILV, mostraron su preocupación por los niveles de venta y plantearon como estrategia para mover su registradora la reducción de precios de algunos productos del portafolio.

La ILV ha manifestado que atraviesa por una situación  compleja aunque se han podido mantener en el mercado.

El debate con argumentación podrá ser el punto de partida para que la veeduría ciudadana se convierta en una excelente iniciativa, desde donde no sólo se revise la inversión en cultura y entretenimiento, sino en todas las inversiones de ciudad.

Ojalá la pandemia traiga sincronía y oportunidades para todo el ecosistema de la cultura y el entretenimiento, que no merecen seguir siendo golpeados.