Diego Armando Maradona: “La mano de Dios y del diablo”

Diego Armando Maradona: “La mano de Dios y del diablo”
(Photo by Marcelo Endelli/Getty Images)

-Como futbolista un prodigio. De aquellos inigualables e inimitables. Después de Pelé, y en la línea de Beckenbauer, lo más grande que dio el fútbol mundial. Como persona, muy controvertido. Pudo jugar con América de Cali, pero Ochoa Uribe desdeñó su contratación. Su comportamiento personal, afanó su muerte que le llegó como un fantasma a los sesenta años. Dios y diablo, Maradona…eterno

Por Wilfrido Franco García

Especiales

Murió Maradona. Murió una parte del fútbol, del verdadero fútbol. Del fútbol como estética y como arte. Murió una parte de aquellos que disfrutamos ver este deporte como un juego bonito y elemental, que ahora está soterradamente expuesto al negocio, a las apuestas, a los arbitrajes arteros y amañados, a los directivos con cara de forajidos y a los partidos que solo dan ganas de llorar.

Diego Armando Maradona Franco, un ‘petizo’ como dicen en Argentina fue un genio como futbolista, hizo cosas que payasos mediáticos de hoy, jamás alcanzarán. Elevó a la grandeza al pobre Nápoles italiano, llevó a Argentina casi solo y cojo, a dos finales ante el monstruo alemán. Ganó una final y perdió la otra, pero quedó por siempre el héroe y el genio.

Edificó al Argentinos Juniors que en 1985 ganó la Copa Libertadores ante América de Cali, aunque ya no estaba por allí. Es el más grande ídolo de “la mitad más uno”, Boca Juniors. Pasó por Barcelona donde una artera lesión provocada por el vasco Goikoetxea del Athletic de Bilbao, le cortó las alas. Y se fue a la pobreza absoluta del sur italiano con un equipo como el Nápoles que no había ganado nada y contra los ricos del Norte: Milán, Inter y Juventus, peleó de frente y cambió para siempre la historia de Nápoles y de toda la ciudad. “Los negros africanos del sur, le ganaron a los blancos del norte” cuando Maradona llegó para cambiar la historia a punta de genialidades. Luego venció en México 86 de la mano de Carlos Salvador Bilardo, el mismo técnico que llevó al Deportivo Cali a ser el primer club colombiano en disputar una final de Copa Libertadores precisamente en 1978, ante el mismo Boca Juniors, que idolatró a Maradona.

Cuenta la historia que nunca un futbolista solo, hizo tanto por un equipo para ganar un mundial. Con jugadores muy limitados como Garré, Ruggeri, Cucciufo o Enrique, Maradona fue capaz de levantar la Copa del Mundo, trofeo que otros con un entorno mafioso y mediático de publicidad, jamás podrán lograr. Nunca tanto un hombre tan solo, fue capaz de abrazar la gloria de una manera tan rotunda, ni siquiera Pelé que fue mejor que él, pero tenía una banda superior al lado, conformada por magos e ilusionistas. Luego fue Italia 90, con los tobillos podridos y apenas caminando, llegó hasta la final donde perdió ante un equipo absolutamente superior como la Alemania que dirigió otro monstruo, Franz Beckenbauer. Ya metido en el cuento de la droga, que comenzó en Italia con los capos de ‘La Camorra’ napolitana, Maradona dio positivo por Efedrina en USA 94 y fue expulsado de aquel mundial. Se limitó a decir: “Me cortaron las alas” y él, lamentablemente colaboró siempre con ello. No tuvo carácter ante el vicio. Se lo tragó.

Hoy, tras escalas sinuosas en Sinaloa, México y con el Gimnasia y Esgrima de La Plata, como aparente director técnico, se marchó definitivamente tras una vida de escándalos y desigualdades. Diego, entre el cielo y el infierno. Maradona fue la mano de Dios, pero también, la del diablo.

Anécdotas

-Un amigo de la familia, ‘El Goyo’ Carrizo fue quien se lo presentó a Francis Gervasio Cornejo, un caza talentos del club Argentinos Juniors. Carrizo había formado un club de niños llamado ‘Cebollitas’, con futbolistas nacidos en 1960. Con menos de catorce años no se podía jugar en el profesionalismo. Diego ingresó a aquel equipo y en el primer partido ganaron 14-0. Entre 1972 y 1974 ‘Los Cebollitas’ sumaron 140 partidos sin perder. Cornejo fue su primer técnico en el fútbol y se lo llevó a Argentinos Juniors.

-En 1971 fue su primer viaje al exterior para jugar en Uruguay, no pudo actuar porque se le quedó su documento de identificación, pero él se dedicó a hacer ‘jueguito’ con pelotas de tenis, naranjas y pelotas de trapo. En ‘El Campín’ de Bogotá le tiraron una naranja, previo a un partido de eliminatorias mundialistas ante Colombia, se puso a dominarla y la gente explotó en aplausos viendo los malabares que hacía con su zurda prodigiosa.

En Pereira en 1980, martes 19 de febrero, muchos aseguran que hizo el mejor gol de su historia. Ni siquiera comparado con el que anotó ante Inglaterra en México 86. Jugaba con Argentinos Juniors y en el ‘Hernán Ramírez Villegas’ se enfrentaron al Deportivo Pereira, el encuentro terminó 4-4 y se definió en penales, ganando el cuadro matecaña 5-4. Pero en la retina de aquellos que fueron a aquel cotejo, quedó la gambeta de Maradona, sacando ocho jugadores rivales y definiendo en el arco de Roberto Vasco. Corría el minuto 25 del segundo tiempo, arrancó desde tres cuartos de cancha, en una diagonal final eludió a Álvaro Contreras, al genial defensor paraguayo Alcides Sossa, capitán de su selección, y al propio arquero Vasco. Y anotó el mejor gol de su historia. Fue el 3-3 parcial.

América de Cali lo pudo fichar. Pepino Sangiovanni lo recomendó al técnico Gabriel Ochoa Uribe y ya lo tenía hablado con el empresario Carlos Quieto. Maradona nacido el 30 de octubre de 1960, tenía entonces 19 años. Ochoa Uribe con prepotencia le dijo al directivo: “Es un niño, tendríamos que traernos a su papá y a su mamá, a toda su familia y eso sale muy caro”. De Argentinos Juniors, partió hacia el Barcelona.

-Cuando marcó los dos goles ante Inglaterra en México 86. Uno fue viciado y otro, declarado ‘El mejor gol del siglo XX’. Uno fue con la mano ante la salida apresurada del arquero Peter Shilton. Cuando le preguntaron sobre aquella anotación que hoy tendría evidentemente revisión del VAR, se limitó a decir: “Fue la mano de Dios”.

-Logró con la Argentina el mundial Juvenil 1979. Era el capitán del equipo que ganó ese mundial bajo el mando de César Luis Menotti, en la final ante Rusia (antes URSS) por 3-1 anotando uno de los goles de aquella final. Fue elegido el mejor jugador de ese mundial y anotó seis veces (dos goles a Indonesia, uno a Polonia, uno a Argelia, uno a Uruguay y uno en la final). Los medios orientales entonces lo bautizaron ‘El Emperador del Japón’.

-El primer técnico que tuvo en el Nápoles fue Octavio Bianchi y construyeron un equipazo junto al brasileño Careca, Ciro Ferrara, Roberto Bagni y Fernando De Napoli. Con el equipo del sur que nunca había ganado nada, logró dos ‘scudettos’ en 1990 y 1991. La Copa Italia 1987, la Copa UEFA de 1990 y la Supercopa de Italia 1991. Jugó 251 partidos con el Nápoles y anotó 115 goles. Allá es Dios, ni más ni menos.

El último partido oficial de su carrera deportiva fue el domingo 25 de octubre de 1997 con el Boca Juniors, en un clásico ante River Plate. Boca ganó 2-1 y entre sus compañeros estuvieron los colombianos Oscar Córdoba y Jorge Hernán Bermúdez.

Frases del Diego

Siempre de la izquierda en política. Fue muy controvertido por ser amigo personal de Fidel Castro, Daniel Ortega, Pepe Mújica y Hugo Chávez.

-“Voy al Vaticano, y eso lleno de oro. Le digo al tipo (al papa Juan Pablo II) ¿Por qué no lo reparten entre los pobres?”.

-“La noche nos gusta a todos. Pero eso sí, yo nunca cambié un partido por una noche de farra”.

-“El fútbol no tiene ahora, el nivel técnico de hace unos años. Se priorizó el negocio y la táctica por encima del arte”.

-“Me pegaban tanto en las canchas que me recomendaron devolver ojo por ojo y diente por diente. Pegué una patada ante Brasil en España 82 y me expulsaron. Nunca más lo hice. Siempre aguanté”.

-“La FIFA solo vive por el dinero. No le importa el futbolista que simplemente es un ser humano. Se juegan demasiados partidos para el negocio de la televisión”.

-“El fútbol nunca me fastidió. Sino su entorno. Hay directivos que no saben de esto”.

-“Para mí Pelé es Pelé, Platini es Platini y Maradona es Maradona. Todos son únicos. Yo nunca quise ser Pelé, quise ser Maradona”.

-“Messi es un buen muchacho y con visos de genio, pero siempre le faltó carácter. Nunca fue Maradona”.

-“En ninguna parte del mundo existe tanta pasión y amor por un club de fútbol como en el Boca Juniors. Es algo único”.

-“Nápoles siempre estará en mi corazón. Es una ciudad de pobres y todos los sacrificios que ellos hacían por pagar una boleta para verme jugar, no tiene precio eso”. (Ahora dicen que el estadio San Paolo, cambiará su nombre a estadio: “Diego Armando Maradona”).

-“Llegamos de primeros a México (mundial 86) y nos iremos de últimos. Con la Copa, eso sí”.

-“Antes del partido ante Inglaterra decíamos que el fútbol no tiene nada que ver con la política. Que eran aparte. ¡Mentira! Teníamos la sangre en el ojo por lo de las Malvinas. Ellos mataron a muchos argentinos”.

-“Los dos goles ante Inglaterra tienen un sabor especial: el primero fue como meterle la mano en el bolsillo a los ingleses y sacarles la plata que nos habían quitado. El segundo lo tapó todo. Fue un golazo ¿O no?”.

-“Yo no me siento héroe de nada. Los que me hicieron el número uno, lo decidieron solos”.

-“Yo nunca conocí a Pablo Escobar. Ni fui a verlo. Ni me regaló nada. Por mi vieja, que nunca lo conocí y lo que hacía era horroroso”.

-“A la droga no la manejás nunca. Ella te maneja a vos”.

-“¿Qué por qué soy de izquierdas? Porque me repela el hígado, todo lo que tiene que ver con injusticia. Y en este mundo, incluido el fútbol, hay exceso de injusticias y de verdugos”.

-“Sé que muchas personas se preocupan por mí, sobre todo por mi salud. El buen Dios todavía no quiere llevarme a su vera. Estaré mucho tiempo en la tierra, tiempo que dedicaré al fútbol que tanto me ha dado”.

-“He cometido diversos errores y he pagado las consecuencias”…FIN