Salento y Filandia, dos pueblos llenos de color

Salento y Filandia, dos pueblos llenos de color

Zulma Lucía Cuervo

Especiales

Salento y Filandia son dos municipios el departamento del Quindío, en el Eje Cafetero de Colombia. Son los típicos pueblos paisas, llenos de color en las fachadas de sus casas, propias de la colonia antioqueña que llegó a esta zona del país.

Esta mágica arquitectura permite capturar postales espectaculares. Las casas tradicionales han incorporado el concepto de locales, en donde podrás tomarte un café especial colombiano, hace parte de la oferta turística de este territorio.

La Calle Real en Salento es una visita obligada porque en ella hay una variada oferta de comercio, especialmente al servicio del turismo por su venta de ropa, artesanías, restaurantes, cafés, entre otros, y por su arquitectura: La Calle Real, también te conduce hacia uno de los miradores de la municipalidad, el del Alto de la Cruz. Hay que tener toda la voluntad para subir los más de 230 peldaños que nos llevan a él. Desde este mirador se ve el pueblo y las montañas del Parque Nacional Los Nevados.

Otro de los miradores que tiene esta localidad es el conocido como Salento, que cuenta con una construcción de madera, donde se puede ver el Valle del Cocora y el río Quindío.

Gracias a que el Eje Cafetero se convirtió en potencia turística para las personas que quieren destinos diferentes al de playa, en estos dos lugares hay una oferta importante de hoteles, hostales y zonas de camping y glamping para quedarse en el lugar. 

Salento es la puerta del Valle del Cocora, el sitio emblemático de la palma de cera (la más alta del mundo), el árbol nacional del país desde su declaratoria en 1985. En esta zona hay varios sitios temáticos donde te puedes tomar fotos y hacer senderismo. Para los que gustan de cabalgar, hay oferta para esta actividad. Y para comer, la trucha es el plato de la región. También puedes degustar de arequipes de sabores variados a precios módicos.

A la zona llegué gracias a Viajes Che, saliendo desde Cali. El desplazamiento se puede hacer por agencia de viajes, por la propia cuenta en carro particular o en transporte público que lleva hasta Salento, desde donde se puede conseguir un jeep en la plaza principal que lo deja a uno el Valle del Cocora.

Filandia

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Ya que estás en Salento, ir a Filandia está a un paso. La ‘Calle del tiempo’ es la más visitada por su arquitectura. Tiene una importante oferta gastronómica, siendo los restaurantes con buena calificación Helena adentro y José Fernando.
Puedes terminar el día en el Mirador de la Colina Encantada, una torre de madera de 27 metros de altura que te permite ver una panorámica en 360 grados hacia distintas zonas del Quindío, Risaralda o norte del Valle del Cauca.

En Filandia también se puede hacer turismo de naturaleza en la Reserva Natural Bremen o en el Cañón del río Barbas.

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