Basilia Murillo: el legado de una cocinera auténtica

Basilia Murillo: el legado de una cocinera auténtica

Basilia Murillo, proveniente del Chocó, se convirtió en un ícono culinario en Cali. Su legado de recetas del Pacífico colombiano perdurará en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de probar sus platillos.

Llegó del departamento vecino a Cali cuando era aún una niña; quedó huérfana de madre cuando tenía 2 años y a los 8 viajó hasta la capital vallecaucana  donde la crio su abuela, quien legó en ella buena parte de las recetas del Pacífico colombiano.

Se sentía caleña, esta ciudad le dio la oportunidad de compartir sus sabores y saberes; también de criar a sus cuatro hijos. Era madre cabeza de hogar.

En su ‘mesa larga’ siempre había un tema para conversar, todo alrededor de sus platos, entre ellos el arroz clavado y el arroz con longaniza, dos de sus preparaciones estrella.

Aunque siempre fue carismática, el aparecer en el libro ‘Fogón vallecaucano, cocinas de valle mar, mar y montaña’, le cambió su dinámica. Llegaron los viajes a otros países reforzando su rol de portadora de tradición.

El restaurante soñado

Su puesto de comida inició dentro de la galería Alameda, primero con un mesón que ella tenía que levantar todos los días, poco a poco fue modificando hasta contar con dos espacios y varias mesas.  Sin embargo soñó en montar un restaurante a pocas cuadras de la plaza de mercado para ofrecer mayor comodidad  a los comensales que no entendía el concepto de ‘mesa larga’, en donde se comparte espacio con comensales que no se conocen.

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Su tenacidad, sabor y conocimiento la llevaron a ser una de las portadoras de tradición en actividades organizadas por la Gobernación del Valle del Cauca; también  a recibir apoyo del Programa Inclusión para la Paz (IPA) de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Ella, al igual que otras mujeres y hombres del Pacífico colombiano se convirtieron en referentes de la cocina tradicional y cómo en algunos casos han tenido que innovar, para preservar los elementos básicos de la culinaria del litoral.

Su legado

Basilia no solo enseñó a su familia sus secretos culinarios, sino que los involucró en el negocio familiar. Su cocina en vivo se convirtió en un atractivo para los comensales, quienes disfrutaban de los sabores auténticos del Pacífico.

A sus hijos, Wilson Andrés Ibarguen Muriilo y Diana Castro Murillo, legó buena parte de sus saberes. Los involucró no solo conociendo el secreto de sus platos sino motivándoles en conocer cómo se administraban los restaurantes o las cualidades de la cocina también llegaban hasta la respostería. Sus otros dos hijos también se involucraron en el negocio familiar.

Y sin duda, cada uno de los integrantes de su cocina la llevaron a tener una gran familia con la que soñaba no solo rescatar la gastronomía y la cultura del Pacífico sino fortalecer los procesos de cocina colectiva.

La receta de su arroz clava’o, del arroz con longaniza chocoana, del atollado de mariscos y de su sancocho de pescado, entre otras recetas hacen parte del legado compartido con sus hijos y con las cocineras que llegaron a trabajar con ella en busca de mejores oportunidades y que descubrieron el valor que tienen las cocineras tradicionales.

Acerca de Bethsabe Castro P 145 Articles
Comunicadora social - periodista Apasionada por las historias que inspiran. Generador de contenidos que contribuyen a la transformación y a la paz. Asesora en comunicación organizacional