Bosque urbano para mitigar impacto ambiental

Bosque urbano para mitigar impacto ambiental

Un bosque urbano en el Oriente de Cali y un corredor ambiental en el sur de la ciudad son las dos más recientes apuestas de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, CVC, con ellos buscan hacer una contribución para mitigar el cambio climático.

Acciones grandes y pequeñas generan transformaciones, brindan calidad de vida y contribuyen al cuidado del ambiente. Plantar solo un árbol no hace la diferencia, por eso involucrar a las comunidades en el cuidado de la naturaleza es un trabajo de largo aliento e impacto.

Con 4.400 árboles, la adecuación ambiental y paisajística del Embalse Cañaveralejo, la CVC entregó a los caleños el Proyecto Bosque Urbano Alameda de Oriente. Este espacio hoy cuenta con dos kilómetros y medio de senderos, miradores, un puente y parques con máquinas y juegos para adultos y niños.

El Bosque Urbano Alameda de Oriente se encuentra ubicado en la Comuna 21 y se convierte en el primer bosque de su especie en este sector caleño.

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Dice Marco Antonio Suárez Guitiérrez, director general de la CVC que han sembrado más de 4.400 árboles. «Este es el primer bosque urbano en el oriente de la ciudad, hemos venido plantando de 46 especies como guayacán amarillo, rosado, samán y frutales como guanábanos, chirimoyos, anones, arazá, guayabos, todo con una importante participación de la comunidad del sector».

Asimismo explica que este bosque urbano se priorizó en la Comuna 21 porque en un estudio adelantado por la CVC, el Dagma y el Ciat para la mitigación del cambio climático encontraron las denominadas ‘islas de calor’.

«Con el establecimiento de este bosque también se busca mejorar la calidad del aire, captar agentes contaminantes, proveer hábitat y alimento a la fauna urbana además de mejorar el valor estético y paisajístico», agrega Suárez Gutiérrez.

Los bosques urbanos son zonas con objetivos de conservación de elementos de la biodiversidad urbana.

«Cali es una ciudad arborizada, tenemos más de 300 mil árboles, sin embargo, ante el cambio climático y el estudio de las ‘islas de calor’ tenemos un trabajo mancomunado con la CVC y estos bosques permiten recuperar la fauna y la flora pero, a futuro, necesitamos la colaboración de la comunidad para mantenerlos», señala Francy Restrepo Aparicio, directora del Dagma.

Embalse Cañaveralejo es ahora un recorrido ambiental 

Al Embalse Cañaveralejo, obra construida por Emcali en los años 90 y que evita desbordamientos en Cali, la CVC también le realizó una adecuación ambiental y paisajística.

«La idea de este embalse es que durante una creciente se llene con el exceso de aguas del río Cañaveralejo evitando desbordamientos aguas abajo y se seque de nuevo, una vez el nivel de las aguas del río vuelven a su normalidad. Ahora lo estamos entregando con obras para un uso recreativo y amigable con el medio ambiente», explica el director de la CVC.

Al Dagma y a la comunidad del sector le entregaron un inventario que incluye 5 corredores ambientales, que sumados superan los dos kilómetros y medio. Están dotados de 30 bancas, 30 canecas, 4 miradores, 3 plazoletas con 2 módulos de máquinas biosaludables, un parque infantil y un puente peatonal que permiten que los visitantes realicen un recorrido perimetral al embalse apreciando la rica avifauna que caracteriza a la ciudad.

Esta obra tuvo un costo de 9.400 millones de pesos de la Sobretasa Ambiental.

Según Alberto Palomino, habitante de la Urbanización Venezuela, esta obra es de mucho beneficio para la comunidad. Él y su familia disfrutan de este renovado espacio. «El cambio ha sido de la noche a la mañana. El circuito ha servido para que las personas adultas y los niños puedan hacer su deporte. Vengo dos veces en el día, por la mañana y por la noche cuando saco los perros y salimos a caminar con mi esposa».

La directora del Dagma señala su compromiso por el cuidado de este espacio. «Los vecinos nos dicen que era una zona degradada y peligrosa. Hoy es un espacio rescatado que recibe el Dagma, junto con Emcali y la Unidad Especial de Servicios Públicos y tenemos el deber de mantenerla pero, eso sí, con un trabajo muy fuerte de comunidad. A futuro podemos apostarle a las huertas urbanas»

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