Chinchiná aporta a la revolución de los platos desechables

Chinchiná aporta a la revolución de los platos desechables

El ingeniero mecánico Juan Pablo Murillo Villa desde niño ha estado ligado al campo. Afirma que ver tanta basura en el mar, los bosques, la ciudad lo llevaron a pensar de qué manera podía ayudar para cuidar y mejorar el ambiente.  

Innovación es el camino

En el 2016 entendió que tenía una misión y que podía aportar con innovación.

La hoja de bijao o árbol de conga; las hojas de plátano que durante años han servido para envolver alimentos y las del árbol teca fueron aliadas para cumplir su meta. 

Para el ingeniero mecánico no era desconocido que en otros lugares del mundo y de Colombia existían emprendimiento que han dado como resultado platos biodegradables.

Algunos de ellos tienen como base hojas, trigo, semillas. Pero Juan Pablo quería aportar con su innovación elementos que dieran la pelea contra el plástico, icopor y cartones que se demoran años en desaparecer de la tierra.  

Se animó y comenzó utilizar las hojas que se dan en territorio caldense. 

“Escogí las hojas, con ellas empecé a hacer el desarrollo, llegó el primer producto y de ahí para acá nos dedicamos a mejorarlo, buscamos que fuera estable, tuviera una vida útil prolongada y lo más importante, que no fuera contaminante”.  

Beneficiados Mintic

Agrega que el año pasado hicieron parte de una convocatoria realizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación y salieron beneficiados, “estamos esperando el concepto favorable de la Superintendencia de Industria y Comercio”.  

Recuerda Juan Pablo que el primer producto fue un plato pando, pequeño, y en este momento ya tienen otras referencias disponibles en el mercado y siguen trabajando en la creación de nuevas líneas en donde se incluyen vasos y contenedores salseros. 

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El proceso productivo lo desarrollan en Manizales, la materia prima está en cultivos propios en Chinchiná y también en cultivos de plátano y congo que tienen productores locales. “Buscamos impacto social, brindar la posibilidad al sector agropecuario de tener un cultivo de congo y a futuro generar esta dinámica” 

Son ejemplo de resiliencia, no han bajado la guardia y siguen trabajando, aunque los restaurantes estén operando bajo otra dinámica.

“La acogida que hemos tenido es buena”. Al ver que los restauradores querían sus productos, debían generar recipientes con tapas por la dinámica de los domicilios.

Plateco, está en proceso de ser patentado.

Al ser un producto natural el tiempo de vida útil es de tres meses para conservar el color verde vibrante, una vez pasa ese tiempo va tomando otro tono. “Duran hasta un año, guardados a la sombra, sin humedad”, asegura.  



Así el ingeniero Juan Pablo Murillo, que ha trabajaba con los sistemas de cable aéreo, administrando predios de ganadería y hecho parte de emprendimientos agropecuarios en la región caldense tomó acciones que vayan en pro del ambiente.  

Es una innovación en la que ha trabajado los últimos cuatro años. Su avance le permite contar hoy con un diseñador visual y otro ingeniero mecánico. Así como distribuidores de su marca. Las redes sociales hoy dan cuenta de Plateco, una marca que produce platos biodegradables hechos a base de hojas de plátano, congo y teca .