Alta Guajira: majestuosidad en el punto más al norte de Suramérica

Alta Guajira majestuosidad en el punto más al norte de Suramérica

Desiertos y playas. Una geografía fascinante está por descubrirse en la Alta Guajira, cuyo camino se ve rodeado de la aridez propia de las zonas desérticas combinadas con el azul del mar y los tonos blancos de la arena y el rosa de la sal marina sin procesar.

Vale la pena conocer este destino que te permite conectarte con una cultura ancestral, eso sí, lejos de las comodidades.

Aventura mágica


Comenzamos esta aventura mágica en Manaure, en la Media Guajira, la primera parada del tour que sale de Riohacha. Allí puedes ver el proceso de extracción artesanal de la sal que el mar les entrega a sus nativos. Es fascinante ver las lagunas de sal de color rosa.

En el sitio hay punto de venta de artesanías wayúu con indígenas de esta etnia, también consigues sal marina. Un grupo de jóvenes que vienen siendo capacitados por el Sena hacen la guianza y ofrecen otros productos con proceso, como los exfoliantes naturales de sal marina y frutas. Apoyar estos emprendimientos y comprarle a los productores vale la pena.

En este municipio quedan las playas de Mayapo, una de las zonas del país que empieza a tener una oferta hotelera interesante, pero al estilo local (cabañas con cama, algunas con vista al mar, o dormir en chinchorro).
Mayapo cuenta con playas de arena blanca y un mar aguamarina de temperatura tibia que cautiva a cualquier visitante. Este sitio es ideal para deportes como el kitesurf. Si lo tuyo es la playa, se puede nadar y tomar el sol sin el asedio de las ventas ambulantes de otras zonas costeras.

Uribia y sus tesoros

La Alta Guajira comienza en el municipio de Uribia, el más grande de la Guajira, que cuenta con lugares espectaculares como Cabo de la Vela y Punta Gallinas, el punto más al norte de Suramérica. Hay vía hasta Cabo de la Vela, para ir a Punta Gallinas atraviesas por caminos que solo conocen los guías de la zona, en lo que podría sentirse como un rally al estilo Dakar. El recorrido está lleno de paisajes portentosos como Bahía Portete, Bahía Honda, San José de Bahía Honda o Bahía Hondita.

Cabo de la Vela tiene unas playas hermosas. En la zona de las rancherías que cuentan con hospedajes hay una donde se puede ver a los amantes del kitesurf practicar o aprender. Esta es la playa Analauli. 

Más adelante se puede ir a Playa Arcoíris, de constitución rocosa donde el mar golpea con fuerza. Y sin duda, la más bonita, es la Playa Dorada (su nombre se debe al color de la arena) con un mar tranquilo de azul intenso y agua refrescante (su temperatura es fría teniendo en cuenta que el lugar pasa de los 30ºC). En cercanía a esta playa queda el cerro Pilón de Azúcar, donde se puede admirar la magnificencia de este paraje. En su punta está la Virgen de Fátima. 

Otro sitio que puedes disfrutar es la playa Ojo de Agua, que cuenta con una piedra enorme, en forma de tortuga, que se puede caminar para apreciar el paisaje y disfrutar de los vientos fuertes.

El plan recomendado para finalizar la tarde es visitar el faro (una estructura metálica) en Cabo de la Vela, donde ves la caída del sol y la inmensidad del atardecer que pasa por las gamas de los azules, amarillos, violetas y rojos. En la noche, en la playa Analauli (la de los hospedajes) puedes fascinarte con una noche estrellada y una luna brillante.

Las Dunas de Taroa

Estando en la Alta Guajira, nada más recomendado que ir hasta las Dunas de Taroa, la playa más bonita de Colombia conocidas hasta ahora (a mi juicio). Este paisaje infinito de dunas de arena amarilla que termina en un mar bravío. Es indescriptible la belleza de este punto del mundo. Subes (en diagonal es la forma más fácil) por la montaña de arena fina y suave para luego descender casi en picada hacia el Mar Caribe, que te recibe con la fuerza del agua, recordándote que gracias al viento es que es posible tener estas colinas de arena. 

En el sitio, los jóvenes indígenas practican sandboarding, que consiste en deslizarse en una tabla tipo patineta, la cual lubrican con una barra de manteca.

A 15 minutos de las dunas está el faro de Punta Gallinas, el punto más septentrional de Suramérica. Allí también se puede pasar el atardecer.

La Alta Guajira es un sitio donde se contrasta el azul de mar con el amarillo de las arenas del desierto, donde no te puedes olvidar de la calidez del sol y de la fuerza de la brisa. Si te quieres conectar con la naturaleza, este punto de Colombia es ideal. Para mí, fue un sueño cumplido.

Recomendaciones:

  1. Contrata con una agencia. La seguridad lo vale todo y dado que este destino no tiene vías y el Estado es prácticamente inexistente (los que mandan son los wayúu), es mejor ir con una agencia cuyos guías conocen los lugares. 
  2. Viaja ligero. El recorrido se hace en camionetas 4×4 que tienen poco espacio para almacenar dado que llevan comida para dejarle a las comunidades wayúu y el combustible para la travesía por la Alta Guajira.
  3. Llevar bloqueador, gorra o buff y gafas de sol. Si eres sensible a los rayos solares, protégete con vestimenta ligera manga larga. Es vital llevar zapatos cerrados para caminar por las playas rocosas (Arcoíris, Punta Gallinas, entre otras). Las chanclas son necesarias para las playas arenosas.
  4. Comprar provisiones en Riohacha o Uribia. Importante el agua en botella para beber o cepillarse los dientes. Es recomendable llevar agua para regalarle a los wayúu que se ubican en los caminos desérticos, quienes tienden cuerdas y cadenas (como una especie de peaje) y que no dejan pasar sin recibir algo a cambio. También se puede comprar galletas y productos como café, azúcar, enlatados o granos para dejar por nuestro paso.
  5. Tanto las botellas o bolsas de agua, así como el empaque de la comida (snacks) que fueron consumidos por ti durante el viaje deben regresar contigo a Riohacha, dado que en la Alta y Media Guajira no hay disposición adecuada de residuos sólidos.
  6. En la Alta Guajira (Cabo de la Vela y Punta Gallinas), el hospedaje es básico con zonas comunes en playa o en casetas donde ubican chinchorros o habitaciones privadas con camas sencillas. Si decide quedarse en chinchorro, es fundamental llevar cobija porque con la brisa se siente frío.
  7. Los baños funcionan con agua de mar filtrada, por lo que no es recomendable cepillarse los dientes con este líquido.
  8. Si te quedas en chinchorro, lleva un candado pequeño o mediano para cerrar el guardarropa que te facilitan en los alojamientos.
  9. La alimentación es típica, en una dieta que se basa en el pescado o el chivo.
  10. Curiosamente con tanto sol y tanto viento (que podría generar energía solar y eólica), la disponibilidad de luz eléctrica es limitada. Los alojamientos tienen horarios para disponer de la misma, tiempo que debes aprovechar para cargar tu celular. 
  11. El único operador que tiene señal es Claro, aunque en algunas partes se pierde. Lo mejor es apagar los datos para ampliar la vida de la batería de tu móvil.

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