Picnic amargo para caleños en Humedal lago de la Babilla

Un picnic que parecía normal un día sábado, en el humedal de la babilla, en donde familias salen a compartir en un lugar publico, se volvió una terrible pesadilla.

Humedal de la babilla picnic prohibido

El funcionario del Dagma identificado como José Alirio Arias manifestó que están prohibidos los ‘picnis’, o sea el disfrute de una comida al aire libre en un espacio público.

La razón, se sustenta en las pautas que tiene el Dagma. 

Dicen que está prohibido el uso de manteles (o sea hay que sentarse donde los perritos hacen popó y pipi); la canastilla con alimentos, las flores y los globos infantiles, entre otros, que son considerados como accesorios que atentan contra el ecosistema.

Picnic amargo para caleños en Humedal lago de la Babilla
Más de 30 policías custodiaron un picnic. Dagma prohíbe picnic en espacio público, humedal de la Babilla deja de ser sitio familiar.

Al preguntársele por la norma, por la resolución o el decreto el funcionario simplemente manifestó que al ser humedal hay peligro por las babillas y por los animales que habitan en el sector.

Entendible, pero cuestionable, si los animales son peligrosos quienes visitan el humedal están en riesgo.

Lo más difícil de entender es que remiten a sentarse en las bancas que están cerca del agua, de los patos y por supuesto, de las temibles babillas.

Permiso a la JAL

El funcionario agregó que no es cuestión del Dagma, sino de la junta de acción comunal. Y expresó que “si usted trae un permiso firmado por doña Sara, entonces puede hacer su picnic”.

Picnic amargo para caleños en Humedal lago de la Babilla
Policía entregó Pautas, pero no hay decreto ni resolución que prohíba que las familias realicen picnic en humedal de la babilla.

Al cuestionar por qué un funcionario público, se remite a la JAL, como su directriz, contestó que:

“Para ir a su barrio debe ubicar a la Junta de Acción Comunal y solicitar el permiso para hacer un evento, todos nos regimos a unos reglamentos en nuestros barrios”.

¿Y la resolución?

Aunque al funcionario Arias se le pidió en varias oportunidades mostrar la resolución o el decreto que avala las normas no fue posible conocerlas.

Telefónicamente contactó a la señora Sara Quiñonez, quien argumentó ser funcionaria del Dagma y expresó que la entidad tiene unas pautas pero no cuenta con una resolución.

“Apenas se está trabajando en ella. Lo que hacemos es una socialización para que el día que salgan la gente las conozca”.

Lamentablemente las socializaciones que tienen a la autoridad de por medio, no pueden ser considerada como la acción de dar a conocer una norma o una pauta. Son tomadas como intimidación.

Picnic amargo para caleños en Humedal lago de la Babilla
Hasta este humedal llegan diariamente decenas de familias a disfrutar del espacio público

Hay que recordar que una Norma: es una regla que debe ser respetada y que permite ajustar ciertas conductas o actividades.

Una norma se fundamenta en el deber ser, la obligatoriedad. En el ámbito del derecho, una norma es un precepto jurídico. Y no lo tienen.

Humedal parque de Las Garzas

Conclusiones

  • La Cali soñada solo es un eslogan, la ciudad vive una verdadera pesadilla.
  • El humedal de la babilla, dejó de ser público según las respuestas del funcionario del Dagma José Alirio Arias, el permiso de su uso depende de la Junta de Acción Comunal.
  • A dónde se fueron los argumentos de los ciudadanos de la Comuna 22, que velaban por el derecho a una ‘Ciudad Viva’, explicando que con la posibilidad de hacer vías en este sector destruirían el corredor ambiental que tanto disfrutan los caleños. ¿Cuáles?
  • La recolección de firmas de quienes están preocupados por el oxigeno, por el entorno saludable, por los espacios para compartir en familia, por los arboles, por el derecho al disfrute de la naturaleza… hace parte de la política.
  • .Socialización con camión de policía, agentes motorizados y más de 30 hombres uniformados, no puede ser considerada con ese término. Se llama intimidación, reto y hasta provocación.
  • El funcionario del Dagma pasó los límites, quienes compartíamos el picnic no infringimos las pautas del Dagma, esas que se entregaron dos horas después por agentes de Policía.
  • Dos horas donde más de 30 efectivos cuidaron a 9 mujeres, dos niños y un hombre, deja que desear en una ciudad sumida en la inseguridad. 

Para cerrar el capítulo de terror, compartimos la experiencia de Nicole Calderón, al partir del parque, lago o Humedal de la Babilla.

“Comimos con al menos 15 policías alrededor (nunca había estado tan custodiada), recogimos todo lo que llevamos.

Tomamos fotos de cómo quedó el lugar y de los 10 picnic’s alrededor a quienes no se les molestó en su estadía.

«Cuando me disponía a retirarme, llega un señor corriendo diciendo que él está de civil y yo le tomé una foto, ¡oh sorpresa!, el funcionario del Dagma, que nos pidió que nos retiráramos y que mandó la Policía, estaba entre los grupos de picnic a los que le tomé fotografías.

¿Por qué la Policía se ensaña con personas de bien cuando Cali cada día reporta decenas de casos de robos a mano armada, asesinatos, fleteos y redes de microtráfico?

¿Acaso ésta es la «Cali Soñada» que tanto hablan sus mandatarios?

Por Bethsabe Castro

Comunicadora social - periodista Apasionada por las historias que inspiran. Generador de contenidos que contribuyen a la transformación y a la paz. Asesora en comunicación organizacional