David Bisbal consolida su evolución y madurez artística con su nuevo álbum, ‘Eternos’, una producción en la que el cancionero que moldeó su infancia y juventud cobra un nuevo sentido. Lejos del mero ejercicio nostálgico, la propuesta revela las influencias que marcaban su criterio musical antes de su irrupción en Operación Triunfo. Hay en este trabajo un tributo consciente a aquellas composiciones que no solo estructuran su viaje personal, sino que forman parte del imaginario colectivo de la música en español.
Entre los éxitos del álbum destaca su reinterpretación de ‘Adoro’, de Armando Manzanero, pieza emblemática que el almeriense abordó hace más de dos décadas al inicio de su carrera masiva. Junto a Manzanero, el álbum rinde honores a figuras como Juan Gabriel, Raphael, Camilo Sesto, Julio Iglesias, José José y Joan Manuel Serrat.
El puente intergeneracional
Bisbal desnuda su devoción por la época dorada de la balada romántica, transitando con solvencia técnica por un repertorio exigente. Su motivación no se limita a la revisión pasiva; dota a estos clásicos de un nuevo aire interpretativo en donde hay equilibrio en sus fraseos, en su potencia vocal, en los matices de delicadeza y el empaque que otorgan los años de trayectoria artística.
Uno de los mayores aciertos del proyecto radica en su capacidad para dialogar con distintas audiencias. Para los Baby Boomers y la Generación X, el álbum evoca el esplendor de las grandes producciones románticas con las que crecieron, revalorizando joyas como ‘Vivir así es morir de amor’, ‘El amar y el querer’ o ‘Amor eterno’.
Para los Millennials —audiencia que creció a la par de la carrera del propio Bisbal—, la producción expone la consolidación de su trayectoria y la transición natural hacia la maestría vocal. Por su parte, el reto frente a la Generación Z encuentra un aliado en el fenómeno del consumo de catálogo en plataformas digitales: una oportunidad para que los oyentes más jóvenes redescubran la densidad lírica de la balada clásica mediante la sonoridad contemporánea de la propuesta.
Arquitectura sonora y producción orquestal
Producido junto a Cheche Alara, Eternos se concibió bajo la estética de las grandes grabaciones históricas de la música hispana. La arquitectura sonora prescinde de la programación estandarizada para priorizar un sonido orgánico y envolvente, sostenido por amplias secciones de cuerdas y arreglos de metales que otorgan una dimensión monumental a cada pista. Con esta entrega, Bisbal no solo honra a los referentes que lo formaron, sino que firma uno de los capítulos más sobrios y ambiciosos de su discografía.
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‘Eternos’ fue grabado de forma analógica, con músicos de primer nivel. En él participan Vinnie Colaiuta, considerado como uno de los mejores bateristas de la historia; Carlitos del Puerto, Jr., cubano miembro fundador de Irakere y reconocido bajista que ha tocado entre otros con Chick Corea, Stevie Wonder y Roy Hargrove; con el guitarrista americano Michael Thompson y el percusionista cubano Luis Conte que ha trabajado con Madonna, Phil Collins, Carlos Santana, Eric Clapton y Shakira.
El núcleo del álbum se registró en directo en Henson Recording Studios, en Los Ángeles, con batería, guitara, bajo, percusión y Alara al piano. Las cuerdas y los metales se grabaron posteriormente en Budapest, en sesiones que Bisbal siguió a distancia desde Madrid. La interpretación, los arreglos y la interacción entre los músicos son parte fundamental del sonido del proyecto. El resultado es un álbum que conecta y reivindica el poder de canciones que han acompañado al público durante los últimos 25 años.