Señales silenciosas: Día Mundial de la Tiroides

Señales silenciosas: Día Mundial de la Tiroides

Sabías que el cansancio constante, los cambios repentinos de peso, la ansiedad o las palpitaciones suelen atribuirse al estrés, al ritmo de vida o incluso a la edad. Sin embargo, detrás de estos síntomas también podrían estar alteraciones en la tiroides, una glándula pequeña ubicada en el cuello que cumple funciones esenciales para el organismo.

En el marco del Día Mundial de la Tiroides, la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo hizo un llamado a fortalecer la detección temprana y el acceso a valoración especializada frente a las enfermedades tiroideas, que hoy afectan a millones de personas en el mundo.

De acuerdo con cifras citadas por especialistas del gremio médico, más de 750 millones de personas viven con algún trastorno de la tiroides y una gran parte desconoce que lo padece. El problema, explican los expertos, es que muchas de estas enfermedades avanzan de forma silenciosa y sus síntomas suelen confundirse con otras condiciones.

Una glándula que produce más que hormonas

“La tiroides regula funciones fundamentales del cuerpo. Sus hormonas participan en el metabolismo y en el funcionamiento del corazón, el cerebro, los riñones y el sistema digestivo”, explicó el endocrinólogo Andrés García, miembro de la Asociación Colombiana de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo.

Aunque es una glándula de pequeño tamaño, cualquier alteración en su funcionamiento puede afectar de manera significativa la calidad de vida de los pacientes.

Entre las enfermedades más comunes están el hipotiroidismo y el hipertiroidismo. El primero ocurre cuando la glándula produce menos hormonas de las que el cuerpo necesita; el segundo, cuando existe una producción excesiva.

En el caso del hipotiroidismo, los síntomas pueden incluir fatiga persistente, resequedad en la piel, estreñimiento, caída del cabello y dificultad para concentrarse. En el hipertiroidismo, en cambio, suelen aparecer ansiedad, palpitaciones, temblores, pérdida de peso y alteraciones en el sueño.

Reconozca los síntomas

El reto para los médicos es que estas señales no siempre son evidentes. Muchas personas pasan meses o incluso años normalizando síntomas que afectan su bienestar diario.

Por eso, los especialistas insisten en la importancia de consultar cuando las molestias persisten o comienzan a alterar la rutina. Un diagnóstico oportuno puede evitar complicaciones cardiovasculares y metabólicas, además de mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Lee también: Cáncer de ovario: señales, esperanza y salud femenina

Otro de los temas que preocupa a los endocrinólogos es el aumento en el hallazgo de nódulos tiroideos. Con el uso más frecuente de ecografías y estudios de imagen, cada vez más personas descubren pequeñas alteraciones en la glándula, aunque la mayoría de estos nódulos son benignos.

Los expertos advierten que no todos los hallazgos requieren procedimientos invasivos o cirugías. Una adecuada valoración clínica y endocrinológica permite definir cuándo es necesario realizar estudios adicionales y cuándo basta con seguimiento médico.

“El incremento de estudios diagnósticos también ha llevado a situaciones de sobrediagnóstico y tratamientos innecesarios”, señaló García, quien insistió en que cada paciente debe ser evaluado de forma individual.

Prestar atención a señales

La conversación sobre la salud tiroidea también incluye al cáncer de tiroides, considerado el cáncer endocrino más frecuente. Aunque recibir este diagnóstico genera temor e incertidumbre, los especialistas recuerdan que muchos casos tienen altas posibilidades de tratamiento exitoso cuando se detectan a tiempo.

En Colombia, los especialistas consideran fundamental fortalecer la educación sobre estas enfermedades, especialmente porque muchos síntomas suelen minimizarse o asociarse a problemas emocionales, agotamiento o estrés cotidiano.

La recomendación es prestar atención a señales persistentes como cansancio extremo, cambios inexplicables de peso, alteraciones en el ritmo cardíaco, ansiedad frecuente o la aparición de masas en el cuello.

El mensaje de los endocrinólogos es claro: escuchar al cuerpo y buscar atención médica a tiempo puede marcar la diferencia entre convivir con síntomas silenciosos o recibir un tratamiento oportuno que evite complicaciones mayores.